Hay algo que ha eclipsado esta semana lo ajustada que está la liga entre Barça y Real Madrid y ha sido esta foto de Piqué e Ibrahimovic.
Era raro que en este país de pandereta lo que más interesara sería lo que pasara en los terrenos de juego. Por lo que las revistas y los programas de corazón se han dedicado siete días a dar pábulo a esta fotografía, que no hay que ser muy inteligente para saber que es un apretón de manos o cualquier otro gesto sacado de contexto. Pero aquí lo que nos gusta es la comidilla, y aprovechar la coyuntura para sacar el tan manido tema de los futbolistas gays. Habrá gays como en todas las profesiones, aunque seguramente no tantos como en el periodismo, donde esta condición sexual parece ser un plus. No hacía falta pero el propio Ibra aprovechó un micro de sálvame para desenredar el ovillo.
Quizá no eran las formas. Además le tocó recibir el hachazo a la típica reportera que lanzan a los leones cuando seguramente ese tema se la sople...Aunque por otro lado esa contestación sea lo más cerca que ha estado nunca de fornicar con un futbolista. Que este tipo de sentencias sirvan para hundir un poco más a los medios de comunicación que engañan manifiestamente a sus lectores, oyentes y televidentes. Un hurra por Ibra.